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jueves, 7 de noviembre de 2013

Mariana de Cádiz, Mariana de la Libertad

Mariana de Cádiz. Acrílico sobre lienzo, 40 x 40. Colección Tipical Amalish. Amalia Quirós

                                                 
Los cuchillos del tiempo
                                                  llévales tu alegría, Mariana,
                                                  la luz altanera de tu cante,
                                                  las palmas del deseo,
                                                  los lirios de tus valles.
                                                  Que no llegue la pena,
                                                  que basta tu tarde y tus campanas
                                                  para aliviar el llanto de los sauces.
                                                                               (Luis García Gil)


Foto: Los fardos
Mariana Cornejo, la artista; Mariana de Cádiz, representaba la medida exacta; el canon estándar de un concepto susceptible de medición en el flamenco: el sello de una escuela. Cuando se habla de una escuela (en este caso, la de Cádiz), se habla de una forma rítmica inequívoca; de una afinación también específica y también inequívoca; de un acento identificativo; de un soniquete (los jazzistas le llaman swing) harto reconocible, que hace distinguirlo de otras escuelas, otros marchamos que, aún con apariencia de idénticos compases y tiempos, su sonido y resultado final son —forzosamente— diferentes y, por tanto, muy singulares. Hay una característica innata en la Escuela de Cádiz, compartida y coincidente, además, con la Escuela de Jerez, y ésta es su compás y su cuadratura. Compás, absolutamente endiablado, veloz, redondo —y sin embargo cuadrado—, vertical… Es la misma que asombró a los músicos británicos de la Royal Philharmonic Orquesta, cuando Camarón, por testigo Ricardo Pachón, desafió a la claqueta de Abbey Road y ésta le dio la razón rítmica, exacta y aritmética, como en la obra "El compás tiene que ser matemático", del francés, Philippe Donnier, cuando José grababa Dicen de mí / que me amenaza el tiempo; tiempo de seguiriyas, que evolucionó a bulerías y desconcertó a formados músicos británicos.

Plaza de las Flores. Foto: Los fardos
Hay una expresión entre los flamenquitos que lo define a la perfección, y es el ser y estar: "pasado de compás". Mariana estaba pasadísima de compás, como lo estuvieron todos los antecesores de su Escuela desde que el arte flamenco asomó sus hechuras en el espacio y en el tiempo de la ínsula gaditana y sus Puertos, de Santa María, Real, Chiclana de la Frontera, RotaSanlúcar de Barrameda y Real Isla de León.

Con la misma intención que enólogos y sumilleres nos recomiendan percibir los matices infinitesimales de un vino y la huella de aromas y sabores específicos; en la "cata" del cante de Mariana hay, en su boca, aroma y paso, matices de La Perla; detallitos de Manolo Vargas, aromas de María Sabina y Rosa la Papera. Vista, olfato y gusto nos hace percibir la parte estética de su cante, sus aromas indianos; afrocubanos y el gusto; ése regusto ultramarino de Cádiz, con aires salados del salinar, dulces, como el pan de su soleá de Cádiz, y compatibles y coexistentes con la dureza de madera vieja y curtida, en romances, corridos, tonás y seguiriyas. Y el cante se decanta. Se oxigena y espera paladares.


Mariana Cornejo y Fernando Quiñones. Foto: Kiki

 Centro Flamenco de la Merced. Foto: Los fardos
La vista, asimismo, nos conduce a contemplar una faceta intrínseca de la Escuela Gaditana: su interacción con el público; su teatralidad, la oratoria, su charla participativa y desenfadada con el auditorio, concepto inexistente en otras escuelas; y ahí es donde asoman los hechos pretéritos, los matices de vis cómica de Pericón de Cádiz, que fue chulo de un pulpo; de El Beni de Cádiz, filósofo de la calle Hércules; del Cojo Peroche, con media lengua de gracia a esportones; de Chano Lobato, engatusando al personal; de Diego Antúnez, proveedor oficial de chistes del rey Alfonso XIII; de Curro Dulce, ocurrentísimo en El Matadero y de Ignacio Espeleta, cuya surrealista oratoria encandilaba a Sánchez Mejías y a Lorca, tanto como su tarratrán.

Carmen de la Jara y Mariana Cornejo, ante el busto de Chano Lobato.
 Foto: Los fardos
Hay un pesimismo latente y generalizado cuando la maestría se nos va y una enorme (e inevitable) sensación de orfandad. Los flamencos y flamencólogos siempre han pensado que el género estaba en trance de desaparición. Antonio Machado Demófilo y todos sus coetáneos, así ya lo creían en 1881. El tiempo ha desmentido a la leyenda, por tanto al Padre del Folcklore. El flamenco, no sólo no ha muerto, sino que, más vivo que nunca y evolucionado, ha perpetuado sus peculiares escuelas, a lo largo de casi doscientos años. Por eso soy tremendamente optimista en que la escuela continuará, a pesar de que hoy lloremos la triste pérdida de su penúltima maestra. Hay eslabones y hubo cadena de transmisión. Y la habrá. Al tiempo. El panorama actual sigue manifestando los mismos aromas, los mismos matices, envejecidos en barricas de roble gaditano y de juventud, con David Palomar, Raúl Gálvez, May Fernández, Encarna Anillo, Miguel Rosendo, María del Mar FernándezBrenda García, Emilio FloridoAnabel Rivera, Antonio ReyesPaco Reyes, Samara Montañés, Niño de Sola… de ustedes y sólo de ustedes depende. Sólo se necesita perspectiva para verlo, o sea, tiempo. Tiempo, para que la leyenda se vuelva a desmentir. La leyenda del tiempo. Al tiempo.


Besitos para sus discípulos: Anabel Rivera, David Palomar, Antonio Reyes y Niño de Sola.
Foto: Los fardos


Mariana y David Palomar en la Peña Enrique el Mellizo. Foto: Los fardos

En Veedor, con su amiga del alma, que tanto le hacía reír: Luci Vera. Foto Los fardos

Mariana Cornejo Sánchez, la persona; la del barrio de La Libertad; la que me hablaba de pucheros y de varices, es la que más me duele perder; sobre la que más me cuesta escribir y la que más admiración me produce. Era Mariana, como su abuela del Balón, matriarca gaditana, harto generosa y harto sencilla. Un legado infinitamente más valioso todavía que el anterior y que siempre llevaré en mi corazón.


Batillo y la Tía Norica, a punto de embarcar en el Vapor. Foto: Los fardos
Los titiriteros posan los títeres en el noray, 
antes de embarcar. Foto: Los fardos

El 25 de junio de 2009, hicimos un programa a bordo del Vaporcito con distintos invitados, entre los cuales, se encontraban los amigos de la Compañía de Títeres de La Tía Norica, Manuela Quintana y Eduardo Bablé quienes, al margen de excelentes marionetistas, se convirtieron en improvisados palmeros de lujo. Invitamos a Mariana Cornejo, que siempre se prestaba desinteresada a colaborar. Ella albergaba razonados temores por marearse, pero la Biodramina y todo el equipo pendiente de ella —también la falta de viento aquél día en la Bahía— contribuyeron a una travesía radiofónica, con final feliz. Tuve la insolencia de proponer acompañarle al cante y ella accedió sorprendida y encantada.


25 de junio de 2009. A bordo del Adriano III. Foto: Los fardos

Adriano Tercero. Foto: Manuel López Gutiérrez

Quiero compartir un audio, previo a aquella singladura, al que le tengo un especial cariño. Una hora antes del programa, Mariana y quien suscribe, quedamos para ensayar. A pesar de que hacía muchos años de nuestra gran amistad —cerca de veinticinco—, ella desconocía mi afición por la guitarra. Ensayamos en el Estudio de Continuidad de Canal Sur Radio y mi compañero Javier Alcedo tuvo la feliz idea de grabarlo todo sin que nosotros lo supiéramos. Básicamente se trataba de ponernos de acuerdo ella y yo, en los tonos de las interpretaciones y en consensuar qué estilos cantaría durante el programa. Poco más. El diálogo no suena impostado, al menos a mí no me lo parece, precisamente por ignorar que se nos estaba grabando. Hoy me alegro que así fuera. Sus exagerados elogios sobre mi acompañamiento de guitarra, son productos del cariño y la sincera amistad que nos profesábamos.

                                                      


                                                         


                                                             

Inauguración de Canal Sur Radio en Cádiz. 29 de mayo de 1989. Con Luci Vera y Mariana de Cádiz


42 comentarios:

  1. Es una gran pérdida primo, como legado flamenco y mas aun si la conociste como tu. Que bonito es haberlo vivido, nos queda eso, la memoria y la herencia. Un abrazo compañero.

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  2. Una gran artista, sí señor. Muy buen artículo, Javier, felicidades.

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    1. Muchas gracias, Ángeles. Un honor viniendo de ti, compañera. Gracias por comentar.

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  3. Como he disfrutado y aprendido leyendo tu artículo, pero sobretodo me ha emocionado, gracias

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    1. Eres muy amable, plenilunado. Gracias por pasarte por tu casa.

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  4. Es tan bueno y tan rico tu artículo sobre nuestra queridísima Mariana que voy hacer un enlace en mi blog a el mismo. Sabes que me encuentro lejos de nuestro Cádiz y me ha dolido mucho, mucho, no haber podido asistir físicamente a los actos de sepelio. Un abrazo amigo Javi y en nombre de la afición te agradezco tu buen hacer para con el flamenco.
    ¡Mariana!!, mil y un besos desde este dolido corazón por tu ida terrenal, inoportuna e insospechada. (q.e.p.d.)

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    1. Gracias, Antonio. Debe quedarte el consuelo de lo mucho que te apreciaba y de lo consciente que era ella de tu implicación por la dignificación del arte flamenco. Aunque de forma circunstancial te ha cogido en la distancia, que sepas que estás presente en cada gesto de condolencia. Un abrazo muy grande.

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  5. Genial descripción. Ánimo por lo triste de la pérdida

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    1. Muchas gracias, José Antonio. Agradezco profundamente tus palabras. Aquí tu casa.

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  6. Javi, tu artículo me ha llegado al alma. Tuve el gran placer y el gran honor de conocer a Mariana siendo becaria en Canal Sur y me sorprendió su energía, su simpatía extrema y el gran corazón que dejaba al descubierto con su manera de hablar y expresarse. Una tragedia su pérdida, pero sé que ella sigue sonriendo y cantando desde el cielo porque no hay otro sitio posible en el que pueda estar.

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    1. Verdad, Laura, para todo el mundo tenía una sonrisa y de las verdaderas. Un honor que hija y nieta de radiofonistas ilustres, como tú, deambule y comente aquí. Gracias por hacerlo.

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  7. Me siento arropado en esta web con tanta gente que quería a Mariana como yo (o más que yo).

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    1. Ella te tenía mucho aprecio, como sabes, y conservaba un gran recuerdo de la "Pensión el patio", la serie que dirigiste, cuya dueña era ella. Y además protagonizó tu última película, que tanto éxito está teniendo. Un fuerte abrazo, Gonzalo, y gracias por comentar.

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  8. Siento la pérdida de Mariana .El artículo genial , cómo siempre , cómo se aprende con tus palabras ¡¡

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    1. Gracias, Fernando. No sabes cuánto se aprende con ustedes. Un abrazo.

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  9. Me uno a la comitiva para despedir aquí a doña Mariana de Cádiz. Sigue viva en tu precioso y emotivo artículo, Javi. Un abrazo

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    1. Mil gracias, Alberto, en nombre de su gente, y un abrazo enorme para ti.

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  10. Gracias por estar ahí Javi, tremendo homenaje compay. Nunca la olvidaremos, su arte y su maestría. Un abrazo

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    1. Un abrazo grande, Faustino. Siempre la recordaremos. Muchas gracias.

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  11. Una perdida para todos los flamencos de Cái, como persona, como cantaora y como mujer, la última vez que hable con ella fue con Faustino en la U.C.A (La Bomba) ella y su gran amiga La Luci de ese gran barrio y de la calle de la Botica que si una tenia gracias la otra más. Javier una perdida pero otras estan viniendo, pero no de la misma calidad. Paco de Cái te manda un abrazo flamenco con cante de Marianita.

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    1. Muchas gracias, Paco. Esta mañana el barrio entero y to Cádiz detrás vibró con ella. Otro abrazo grande.

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  12. Cada vez que te leo echo mas de menos Cádiz y me gusta más el Flamenco. Un abrazo.

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    1. Qué arte tienes, Jesús; si supieras lo que se te echa de menos aquí. Un abrazo fuerte.

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  13. Javier Osuna eres un maestro. Qué suerte conocerte y tenerte. Un abrazo muy fuerte

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    1. Lo mismo digo de ti, Tamara, es una delicia leerte y tenerte de compañera. Cuando pueda, subiré una preciosa charla tuya con ella, en el Café de Levante, en el ciclo de mujeres, donde le dijiste una frase preciosa: "tu cante suena a una ropa tendida". Un abrazo enorme.

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    2. Un valiosísimo documento para guardar en mi baúl de tesoros. Magnifico, sobre todo, por lo sentido y objetivo con que la recuerdas. Impagable el broche de oro de su cante, tu guitarra en el entrañable Vaporcito...
      Un genial reportaje-resumen de esta extraordinaria gaditana, nuestra querida Mariana. ¡Descanse en paz!

      Mis condolencias a su familia y amigos.

      Un abrazo.

      Mari Carmen.

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    3. Gracias, Maricarmen, así se lo trasladaré de tu parte a los familiares. Un abrazo.

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  14. Que artículo más bonito y completo Javier al igual que tu presente don y profesionalidad.Mariana se ganó el rinconcito en los corazones de quienes la conocimos y nos dejó impregnados de su esencia, gracias por tu artículo y por esos audios que tanto me hizo recordar mis momentos vividos junto a ella. Su pérdida ha sido impactante tanto que hasta al dia siguente no reaccione a la verdad, los últimos años no coincidimos por mis trabajos y porque cuando la veía era cuando vivía en casa de mis padres, pero para la familia Garcia siempre será nuestra Nana. Saludos y besos para ti y tu mujer.

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    1. Muchas gracias, Andalucía por tus palabras de condolencia. Ha sido muy duro desprenderse de una persona tan buena. Nos queda recordarla con la sonrisa que ella siempre tenía para todo el mundo. Un beso.

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  15. Solo pudo decir que tengo todo el orgullo del mundo, que cuando yo era un bebé, Mariana me dormía en sus brazos, cantándome y hoy al verla y oírla reír, su risa es como un estallido de primavera; me duele tanto el alma que puedo dejar de llorar porque no me lo quiero creer, porque siempre me quitaba las penas con sus cosas y reíamos tanto, hasta no poder más. Dios te tenga en su gloria, porque hasta los ángeles están festejando contigo. Eres y serás la más grande de todas las personas y artista. Te quiero nana; un beso eterno: Chary García Domínguez.

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    1. Muchas gracias por tu cariñoso comentario, Chari. Un fuerte abrazo.

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  16. Qué paradoja, parece que las ausencias permanentes son las que nos vuelven más humanos, o al menos demostrar los valores que día a día ocultamos. Me encanta leerte así, primo, tengo esa necesidad de volver a releerlo y encontrar nuevo respiro. Un abrazo.

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    1. Qué alegría verte, a pesar de que, también, te esperaba. Escribí esto muy triste, suspirando más de la cuenta. Fue una mujer muy buena y apenas hemos hablado de su bondad, su rasgo más acusado. Gracias por tu visita y por cumplir tu palabra, prima. Un abrazo enorme.

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  17. Siento no tener la capacidad de expresar con palabras lo que siento leyendo tu artículo, Javi. Se lo mucho que te quería, y que el cariño y el afecto era mutuo. Todavía recuerdo cuando en los jueves flamencos cantó un tanguillo dedicado a Chano Lobato, escrito por tí (corrígeme si me equivoco). Me gustaría a través de tu blog, agradecer a Cádiz todo el cariño, respeto y admiración que esta gran mujer se lleva, allá donde este ahora. Su alegría, su cante y su fuerza hasta el final, es la mejor herencia que pudo dejarme, a mí y a todos los que la queríamos de verdad. Cómo ella me decía, siempre que mires al cielo y veas una estrella, seré yo que estoy velando por tí y por mis niños. Y así seguirá siempre en mi memoria.
    Gracias de nuevo y un fuerte abrazo
    Meli

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    1. Las gracias siempre a ti y todas mis más sentidas condolencias por la pérdida de tu madre, un ser muy especial, que regaló sonrisas por donde fue y se ganó el cariño de tantísimas personas. Cuando alguien tan excepcionalmente querido se va de forma repentina, sin dejarte la oportunidad de darle un abrazo enorme, siempre te asaltan sentimientos de culpa de lo que pudo ser y no fue. Sé que como hija, son momentos durísimos para ti, pero tomaste, desde los primeros minutos de su ida, la decisión más difícil y sabia que una hija puede llevar a cabo: transmitir en su nombre la alegría que ella llevaba por bandera. Dura misión la de sonreír cuando tu interior llora cada gesto y cada recuerdo suyo. Por eso todas las gracias a ti, Meli, en nombre de muchos, muchísimos gaditanos, aficionados y no tan aficionados al flamenco, que la adoraban por su forma de ser, más allá de su valía artística.
      Un beso muy grande; un abrazo enorme para los tuyos; y ya sabes que si en las noches estrelladas, una de ellas "parpadea", es su sonrisa eterna que sigue alumbrando tu duermevela.

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  18. Lo siento muchísimo que yo no puedo hablar más de esta cantaora, decir palabras tan bonitas sobre esta mujer como decía la gente arriba...No la vi cantar nunca en vivo,no la conocí de persona, pero estoy muy feliz que tenía esa posibilidad de escuchar sus discos, que me han llegado a Praga gracias a un amigo mío de Cádiz.....que es para mí un gran honor que así pude conocer su voz y su gran arte. Sus discos he oído tantas veces, porque me gustaba tanto, como otros cantaores grandes de Cadiz, Chano Lobato, Aurelio, Pericon, La Perla...Con su muerte siento de verdad una grandisima perdida del cante actual,y no solo de Cadiz ...Y pido un perdon si tengo un error en lengua espanola...Que descanse en paz,yo la tendré siempre en mi corazón, en un corazón praguense, checo...

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    1. No hace falta decir más, ni decirlo mejor que como tú lo has hecho, Lenka, y te agradezco muchísimo tu esfuerzo y la sinceridad que se desprenden de cada una de tus palabras. Desde aquí un abrazo hasta Praga y gracias por una muestra de cariño tan sincera, además de una enorme aficionada eres una gran persona. Gracias de nuevo.

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