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miércoles, 25 de septiembre de 2013

La última corrida de Enrique el Mellizo, enero de 1906

Vapor Joaquín Piélago. Buque de 61, 7 metros de eslora total, por 8,4 de manga,
construido en Matagorda (Cádiz)


La última conocida —claro está— y con bastantes visos de ser la postrimera, en la que el jifero de oro ejerciera su vocacional segunda profesión de puntillero. La Casa de Matanzas municipal (El Matadero), oficio ancestral de los gitanos de Cádiz y Los Puertos, junto a la tauromaquia (banderillero y puntillero), constituían su principal fuente de ingresos, seguro que incrementada, de forma esporádica y generosa, con su actividad artística. Con todo, a pesar de su importancia y dimensión como cantaor maestro, no debemos considerar a Enrique el Mellizo un artista flamenco profesional, en sentido estricto, habida cuenta de la eventualidad de sus intervenciones en teatros y cafés cantantes. Que por cierto las hubo (aún así, su célebre malagueña —ignoramos su interprete— llegó a impresionarse en un cilindro de cera, como en su momento vimos). Seguro que, en función del azar, ya íntimamente ligado a la diversión distendida, por los reñieros de gallos de pelea, en los círculos gallísticos de la ciudad, asomó otra fuente efímera de ingresos, más destinada a abonar rondas en tabernas que a engrosar la buchaca de su casa de la calle Mirador.

El mes de enero de 1906 había agotado veintitrés días de su cuesta del calendario. Él, Francisco Antonio Enrique Jiménez Fernández, Enrique el Mellizo, tenía cincuenta y ocho años de edad, cumplidos hacía dos meses. Un hombre joven; bastante joven, diríamos hoy, cuando alguien fallece con esa edad ¿verdad? Sin embargo era un señor muy mayor; muy anciano para su época (1848-1906). Por extraño que nos parezca, así era.

En diciembre de 1900 pueblan España 18 millones y medio de habitantes. La mortalidad española reducía la esperanza de vida al nacer a unos 33, 8 años para los hombres (35, 1 para las mujeres) (1).

Visto desde esa perspectiva —es decir, desde la visión real de un "anciano de cincuenta y ocho"—, añadan a ella que El Mellizo estaba enfermo, a la sazón padecía los achaques y el consiguiente retraimiento de la vida social cotidiana. Su necrológica, publicada en Diario de Cádiz (verla en este fardo), ya aludía a "sus padecimientos físicos".

Hemos hecho esta aclaración previa, en nuestro intento de querer contextualizar bien la noticia que a continuación compartimos.


El Joaquín Piélago atracado en Cádiz

El 23 de enero de 1906 una expedición flamenco-taurina embarca en el Joaquín Piélago, desde Cádiz rumbo a Algeciras, para la corrida que se va a celebrar en la localidad campogibraltareña, con los siguientes expedicionarios: Francisco Villegas, Juan Jiménez Rebujina, José Espeleta y Antonio el Mellizo

La noticia no tendría nada de particular, si no fuera por el hecho de que la prensa, en ocasiones, nombraba a Enrique el Mellizo con su segundo nombre de pila, Antonio; algo frecuente en las gacetillas de su época, esto es, referirse a él, indistintamente, como Antonio, como Enrique; incluso como 'Hermosilla', sobrenombre que, después, heredaría uno de sus hijos.



Pero claro, a ningún aficionado o estudioso serio se le escapa lo resbaladizo e inconsistente que resultaría decantarse sólo por una presunta errata en la forma de referirse a El Mellizo, por muy abundantes que éstas fueran en la prensa periódica de su tiempo, y porque, además, el hecho de que su hijo, Antonio el Mellizo, también siguiera los pasos de su padre (no ya como cantaor, sino asimismo como puntillero), le añade mayor propiedad resbaladiza a la hipótesis.

Mas aquí la prueba de la, casi segura, última participación de Enrique el Mellizo como puntillero, tan sólo cuatro meses antes de su deceso.

Una vez más —cómo no— de la mano, texto y rigor del maestro José Blas Vega, que poseía el cartel original de la corrida algecireña de enero de 1906, en la que aparece, por un lado, Enrique el Mellizo como puntillero en la cuadrilla de Rafael Molina Lagartijo, y por el otro, su hijo Antonio el Mellizo, discípulo y depositario de sus cantes y de las habilidades de cachetero, en la cuadrilla de Morenito de Algeciras:

"(...) Figurando en la cuadrilla de Hermosilla (se está refiriendo Blas Vega a Enrique el Mellizo) hemos visto carteles de toros fechados en Jerez, 1878; Málaga, mayo 1879; Cádiz, 18 de julio de 1886, y Puerto de Santa María, 28 de agosto de 1881, 3 de agosto de 1884, 28 de julio de 1885, 11 de julio de 1886, 28 de agosto de 1887. Recientemente he adquirido el cartel de la que pudo ser su última faena. Se trata de una corrida en la Plaza de toros de Algeciras, el 28 de enero de 1906 y en la cuadrilla del famoso Rafael Molina "Lagartijo". Y como curiosidad descubrimos en la cuadrilla del otro espada, Morenito de Algeciras, a su hijo Antonio Jiménez (El Mellizo) que figura también como puntillero. (2) (El resaltado en negrita es mío).


La Perseverancia. Antiguo coso taurino de Algeciras


Vista parcial de La Perseverancia hacia 1925. Foto: MdC

Veamos cómo se va fraguando parte de la expedición a través de la noticia contada por Diario de Cádiz:


Diario de Cádiz, 23 de enero de 1906

Concluyamos con algunos apuntes biográficos de los tres empresarios de la corrida. 

3 tauroflamencos 3 de mucho postín. 

Francisco Villegas (Francisco González Monge, Paco Villegas), nació hacia 1862 en El Puerto de Santa María. Picador que actuó entre 1880 y 1899. Fue luego un exitoso empresario de varias plazas y negociante de compraventa de ganado. Íntimo amigo de Joselito el Gallo. Blas Vega recuerda las palabras de José Carlos de Luna sobre Paco Villegas: "los días de las corridas en El Puerto, era su casa algo así como la Sala Capitular de la Tauromaquia donde se celebraban juntas notables y notadas, entre sorbos de manzanilla y regalos de la mar". (3).


Juan Jiménez Ortega Rebujina*
Juan Jiménez Ortega Rebujina, nacido en Cádiz (1874-1927), fue hermano del matador Francisco Jiménez Ortega Rebujina (1862-1919). Casado con Esperanza Nondedeu, de cuya unión nacerían el diestro José Jiménez Nondedeu Rebujina y Francisco Jiménez Nondedeu Pacorro.


José Espeleta Madrugón El Pollo Rubio, nacido en Cádiz (1869-México, 1907) fue torero y cantaor, hermano del célebre cantaor Ignacio Espeleta.
Corrida de 1929. Director de lidia: José Jiménez Nondedeu Rebujina.
Preciosa fotografía de Antonio el Mellizo con un bastón en la mano,
de la colección particular de José Blas Vega

Justo al mes de fallecer Enrique el Mellizo, su hijo Antonio el Mellizo, participaba como puntillero en la Plaza de Toros de Cádiz, en la cuadrilla del matador Francisco Martín Vázquez, del Alcalá de Guadaíra (Sevilla), en la tarde del domingo, 1 de julio de 1906, según podemos ver en un cartel de nuestra propiedad (4), que gustosamente divulgamos entre farderos:




Torero de Alcalá de los Panaderos y puntillero de Cádiz. Arte en el albero y juntas dos enormes cunas de soleares y soleareros, en los albores del siglo XX.
_________________________

(1) CABRÉ Anna, DOMINGO, Andreu y MENACHO Teresa, Demografía y crecimiento de la población española durante el siglo XX, Almería: Centre d´Estudis Demogràfics, 2002 (Pág. 8).

(2) BLAS VEGA, José, Vida y cante de Don Antonio Chacón, Madrid: Editorial Cinterco, 1990 (Pág. 26).

(3) Ibídem, pág. 69. Véase también ZALDÍVAR ORTEGA, Juan José, Anuario taurino (Pág. 375) y de este mismo autor: Los varilargueros de El Puerto de Santa María.

(4) Cartel, Litografia-Tipografía Francisco Rodríguez de Silva, Cádiz, 1906. Colección particular de Javier Osuna.


* Foto del blog Arqueología flamenca.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Tangos para Isaac Peral (A Curro Orgambides y Chotín)


Tal día como hoy, 8 de septiembre de 2013, se cumplen 125 años de la botadura, en aguas gaditanas, de uno de los inventos más preclaros de la historia de España: el submarino de Isaac Peral (Cartagena, 1851- Berlín, 1895). Símbolo de lo que pudo ser y no fue. El sí, pero no. La soberbia española ignorando al genio que pasaba delante de sus narices, con el Ministerio de Marina más torpe del orbe (torpe2, como la munición que llevaba el invento). Estrategas a la altura de la parodia de Gila. Una década después, España perdía las colonias... el tarro y la esencia. Fin de la supremacía naval y colonial. "Si España hubiese tenido un solo submarino de los inventados por Peral, yo no hubiese podido sostener el bloqueo ni 24 horas", esto dijo George Dewey, el almirante que mandó por tabaco a España, en Manila y en el cerco de Santiago de CubaNo le pidamos más peras al peral. Era España. Es España.





Su construcción se llevo a cabo en Cádiz, en el arsenal de La Carraca, en donde la guasa —lógicamente— pronto salió 'a flote' y al submarino lo bautizaron como "el puro" y "el cacharro". Ése suceso y otro tremendamente luctuoso, apenas anterior, del que también se cumplen ahora 125 años: la irrupción de Jack el Destripador, fueron los temas más recurrentes en los tangos gaditanos del siguiente año de 1889 (1), alguno de los cuales fueron después interpretados por distintos cantaores flamencos —como ya vimos—, caso de Antonio Pozo El Mochuelo. Cien años después, gracias a la grabación fonográfica en cilindro de cera de El Mochuelo, lo interpretó David Palomar, con matices propios y aromas del siglo XXI.


Grabado de La Ilustración Americana y Española


1888. El submarino Peral en aguas de la Bahía de Cádiz

A diferencia de los del asesino en serie, no tengo constancia alguna de la interpretación flamenca de esta colección de tangos patrióticos del submarino Peral. Pero es tan probable y tan probada la estancia y el compartimento de territorio, entre estos tangos y "lo flamenco", que no dudamos, gustosamente, en divulgarlos, por desconocidos y porque reflejan a la perfección el estado y la conciencia patriótica de la sociedad gaditana del último cuarto del siglo XIX, y porque sus textos conservan toda la candidez y, en algunos casos, su condición iletrada (2), que en nada perturba su tremenda validez, para ayudarnos a entender a aquella España que nos precedió.




Abramos la colección de tangos. Comencemos con "Jóvenes gaditanos", cuyo presidente era Felipe Donato:

                                                 Ahora todas las naciones
                                                 a España le envidiarán
                                                 por ese gran torpedero
                                                 el submarino Peral.
                                                 Qué gran honra para España
                                                 esa notable inbención (sic)
                                                 dispara bajo del agua
                                                 y siempre está en salvación.
                                                 Fragata y grandes vapores
                                                 a esta bahía vendrá (sic)
                                                 tan solo por ver las pruebas
                                                 del submarino Peral.
                                                 Para el ilustre marino
                                                 la diputación de Cádiz
                                                 un cronómetro de oro
                                                 tiene para regalarle.
                                                 En Málaga una corona,
                                                 un magnífico retrato
                                                 y su lindo gallardete
                                                 para cuando llegue el barco.
                                                                   (Jóvenes gaditanos, 1889)



El coro "La anunciadora", presentó catorce tangos para su aprobación, siendo los que siguen los número tres y cuatro:

                                                 Es el buque submarino
                                                 gran invención
                                                 y no podrá con nosotros
                                                 otra nación.
                                                 Y siempre diremos todos
                                                 que es el invento del siglo
                                                 y él mismo lo ha construido
                                                 con muchísimo sigilo.
                                                 Como hijo de Cartagena
                                                 siempre será muy leal
                                                 y para su pobre España
                                                 no le querrá ningún mal.
                                                 Porque es un gran ciudadano
                                                 que mira por su nación
                                                 pues le daban diez millones
                                                 y no vendió su invención.
                                                 Hubo una gran fiesta ya
                                                 las banderas se enarbolan
                                                 ¡Que viva Isaac Peral
                                                 y la marina española!
                                                               (Coro la anunciadora, 1889)


                                                 Están las naciones
                                                 todas para rabiar
                                                 con eso del submarino
                                                 del gran Peral.
                                                 Cuando se lance a los mares
                                                 temblarán hasta los peces
                                                 porque irán donde no fueron
                                                 ni alemanes ni franceses.
                                                 Peral tiene preparado
                                                 un sistema de invención
                                                 para todos los pescados
                                                 enseñarle el español.
                                                 Ha de tener mucha gracia
                                                 cuando se arme una gresca
                                                 se digan unos a los otros
                                                 que son unos sinvergüenzas.
                                                 Y yo creo que si la bronca
                                                 produce revolución
                                                 vendrán los peces de espada
                                                 para arreglar la cuestión.
                                                               (Coro la anunciadora, 1889)


Doce tangos presentó el "Coro de los cautivos", presidido por Juan de Dios Fernández. Este fue su tango número siete:

                                                 Ninguna de las naciones
                                                 pudo imbentar (sic)
                                                 un buque submarino
                                                 como Don Isaac Peral.
                                                 Este marino merese (sic)
                                                 laureles por imbentar (sic)
                                                 la destrucción y el (ilegible)
                                                 de los buques sobre el mar.
                                                 Nuestra marina de guerra
                                                 refuerzo recibirá
                                                 y entre coronas y palmas
                                                 su nombre a de briyar (sic).
                                                 Españoles, biba España (sic)
                                                 y muera el mal español
                                                 que con los planos 
                                                 en la mano baya (sic)
                                                 y lo benda en otra nación (sic)
                                                               (Coro de los cautivos, 1889)

Grabado de La Ilustración Ibérica

El "Coro de naipes finos" estaba dirigido por Eduardo Morano, siendo su presidente, José Eredia (sic). Presentaron cinco tangos, el cuarto de ellos el que sigue:

                                                 Desclarecido talento (sic)
                                                 de amor patrio sin igual
                                                 es el autor de un invento
                                                 el marino Isaac Peral.
                                                 Gloria atrae para su patria
                                                 abrazarlo quiere la marina
                                                 porque la encuentran muy (ilegible)
                                                 de los tiempos de Gravina.
                                                 Milagro puede llamarse
                                                 el haberle protegido
                                                 pero es por la mucha clase
                                                 que al gobierno le ha tenido.
                                                               (Coro de naipes finos, 1889)

Cristal de Diego Quevedo. Fuente: MdC

El "Coro dedicado a la marina", de Ricardo Haro Morano, presentó ocho tangos, siendo los que siguen los número cinco y seis

                                                 Tenemos un inventor
                                                 que a todos puede asombrar,
                                                 siendo el constructor,
                                                 del sub-marino Peral.
                                                 Esperemos lisonjeros
                                                 la prueba de su invención,
                                                 para que los extranjeros
                                                 se humillen a nuestra nación.
                                                 Y se desea el permiso
                                                 con la mayor ligereza,
                                                 y sintiendo el compromiso,
                                                 no nos den una sorpresa.
                                                                        (Coro la marina, 1889)


                                                 Para hechar un barco a pique (sic)
                                                 se le plantará un pontón,
                                                 y Peral saldrá del dique
                                                 para haser su aprobación (sic).
                                                 En las aguas sumergidos
                                                 su torpedo ha de pegar
                                                 para el barco dividido
                                                 lo beremos naufragar (sic)
                                                 Lineo marino valiente
                                                 será lo que le acompaña,
                                                 han de ser los eminentes
                                                 para la honra de España.
                                                                        (Coro la marina, 1889)


El coro "Marineros de capricho" estuvo escrito por dos autores, dos poetas locales muy conocidos, uno de ellos, se trataba de Manuel Grosso "Cosquillas" (3); siendo su presidente, José María de Castro y su director José Suárez Martínez, que andando el tiempo, se convertiría en uno de los murguistas más carismáticos de la historia gaditana. Diario de Cádiz se hizo eco de que tras las letras había: "dos conocidos literatos de esta capital" y que su representante le hizo llegar al propio Isaac Peral los tangos que a continuación transcribimos:


Diario de Cádiz, 2 de marzo de 1889
Diario de Cádiz, 12 de marzo de 1889

                                                Tejed coronas de flores
                                                puras, radiantes y bellas
                                                y olvidando sinsabores
                                                cubrid a Peral con ellas.
                                                No dejéis que en el olvido
                                                su nombre ilustre perezca
                                                que fama de olvidadizos
                                                ya sobre nosotros pesa,
                                                y la patria que a sus hijos,
                                                que valen, no recompensa,
                                                no puede de buena madre
                                                lucir la hermosa diadema.
                                                Celebrad todos su gloria:
                                                el sabio con lo que sepa,
                                                el pobre con lo que pida
                                                y el rico con lo que tenga.
                                                            (Marineros de capricho, 1889)

                                                Patria en días tan potentes
                                                refresca tú la memoria
                                                y alza ya la augusta frente
                                                que tiene un Peral tu gloria.
                                                Aún en este mar bravío
                                                que pudo ser admirado
                                                luces tu invicta bandera
                                                en Trafalgar y Lepanto.
                                                La quilla de tus vajeles (sic)
                                                abrirán luciente paso
                                                y humillarán a las olas
                                                la majestad de tus barcos.
                                                Y porque más satisfecha
                                                más tu poder afianzado
                                                por Peral serás la dueña
                                                del fondo del Océano.
                                                            (Marineros de capricho, 1889)

                                                Rompe las densas brumas
                                                que encumbran los anchos mares
                                                una nave, que entre espumas,
                                                parte de los patrios lares.
                                                Del viento la inquieta saña
                                                no aminora su entereza
                                                y en ella el pendón de España
                                                luce su eterna grandeza.
                                                ¡Ve con Dios! Corta las olas
                                                y con valor soberano
                                                por las armas españolas
                                                en el fondo del Océano.
                                                Nada enturbie tu ardimiento;
                                                ni envidia ni hado fatal
                                                que en ti vive el pensamiento
                                                y el genio de Isaac Peral.
                                                            (Marineros de capricho, 1889)

                                                Desde que el Sub-marino
                                                el gran Peral inventó
                                                en el fondo de los mares
                                                hay una revolución.
                                                Protestan los pejerreyes,
                                                se alborotan las sardinas,
                                                se asustan los salmonetes
                                                y se espantan las corbinas. (4)
                                                Puestos de común acuerdo
                                                piden en sus aflicciones
                                                auxilios a peces de espadas,
                                                ballenas y tiburones.
                                                Por eso el sabio marino
                                                para arreglar la cuestión
                                                a todos los peces gordos
                                                dará una satisfacción.
                                                            (Marineros de capricho, 1889)



El "Coro de turcos" estaba presidido por Juan Martín Lacera. Su tango número 3 hacía referencia al acontecimiento:

                                                Siempre España con su marina
                                                fue la primera
                                                hoy sus buques están en ruina
                                                y cualquier escuadra la supera.
                                                De las ciencias un coloso
                                                a España para siempre honró
                                                con el Sub-marino glorioso
                                                que al universo asombró.
                                                Gloria a Isaac Peral
                                                su nombre debe respetarse
                                                por su invento naval
                                                de laureles á de coronarse (sic).
                                                Peral, Méndez Núñez y Gravina,
                                                Churruca y el héroe de Lepanto
                                                prueban que nuestra marina
                                                jamás demuestra quebranto.
                                                                  (Coro de turcos, 1889) (5)



El coro "Club de regatas", presidido por Ricardo García y dirigido por Hipólito Gilabert, recogió el que sigue:

                                                Gloria a ese un sabio eminente
                                                y mil coronas formar
                                                que cubran la noble frente
                                                de Don Isaac Peral.
                                                Es orgullo nacional
                                                por su ciencia y su talento,
                                                un buque a España le da
                                                aquél valor de otros tiempos.
                                                Por él su patria será
                                                la que a las naciones asombre
                                                y la España ocupará
                                                sitio que le corresponde.
                                                Este grito general
                                                una vez más repetimos;
                                                ¡viva Don Isaac Peral,
                                                inventor del submarino.
                                                        (Club de regatas, 1889) (6)



El coro "Compañía Gaditana de Clonws" (7) estaba dirigido por José Pizano y presidido por Juan Romero:

                                                Nuestros aplausos ya unimos
                                                al aplauso general
                                                que le dan al gran marino
                                                llamado Isaac Peral.
                                                Es gloria de la nación
                                                y es de todos admirado,
                                                merecidos y justos son
                                                los plácemes que le han dado.
                                                Que su buque submarino
                                                a España la de grandeza,
                                                señalándole el camino
                                                del poder y la riqueza.
                                                  (Compañía gaditana de Clonws (sic)
                                                                                                  1889)



La comparsa titulada "Los huérfanos gaditanos", presidida por Manuel Arenas, aportó el siguiente tango:

                                                
                                               Nosotros vamos de paso
                                               a la Plaza de Gibraltar
                                               y nos hemos detenido
                                               hasta ver al gran Peral.
                                               Toda la marina entera
                                               debe aplaudir con lealtad
                                               a ése valiente español;
                                               a ése insigne Peral.
                                               Ay qué barco, madre mía
                                               qué susto nos vino a dar
                                               cuando le vimos meter
                                               bajo el agua a navegar.
                                                         (Los huérfanos gaditanos, 1889)



Recogemos, ya por último, la siguiente copla, que, aún no tratándose de un tango —más bien parece corresponderse con un romancero de la época—, alude al submarino Peral. En la solicitud de coplas, hay un dibujo del sumergible, en cuya amura de babor se lee: "El Destripador"...; invento nacionalista y asesino en serie: temas estrellas de 1889, como ya se ha visto:

                                                ¿Quién nos había de decir
                                                que esa España del atraso
                                                está en tan alto puesto
                                                podría con sólo un barco
                                                volviendo hacer lo pasado?
                                                ¡Nadie! más que un lujo
                                                en San Fernando criado
                                                ¡Isaac Peral! ese genio
                                                que deben de coronarlo,
                                                no con convites ni bailes
                                                ni luces ni garabatos,
                                                sino primero de todo,
                                                Hijo Adoptivo nombrarlo
                                                todos los Ayuntamientos
                                                de España y lleno de cruces
                                                y en las plazas muy alto,
                                                colocar al submarino,
                                                con su autor en un peldaño,
                                                figurando así una estatua
                                                vanagloriando al trabajo;
                                                y no sólo nosotros
                                                podremos así festejarlo,
                                                sino también nuestros hijos
                                                que serán el adelanto,
                                                que en el siglo diez y nueve
                                                Isaac Peral ha inventado
                                                y se quiten el sombrero
                                                ante el hijo del trabajo,
                                                pudiendo decir al mundo
                                                vengan aquí to los barcos (sic),
                                                vengan escuadras acá
                                                que ya todo se ha acabado.
                                                Mañana cuando se ofrezca
                                                levantaremos el gallo
                                                que tanto tiempo tuvimos
                                                sin poder siquiera abrazarlo.
                                                Dad un viva a Peral
                                                ¿no lo oís gaditanos?
                                                decir con nosotros todos
                                                ¡Viva Peral y su barco!
                                                ¡Viva ese Dios de la ciencia!
                                                ése lujo del trabajo.


_________________________

(1) El resto de temas más representados en la literatura de tangos gaditanos, para 1889, fueron la muerte del actor Rafael Calvo; el indulto de la reina regente al regimiento de Garellano; el retraso de las obras del nuevo Gran Teatro; un edicto que prohibió en Cádiz los pregones a los vendedores callejeros; la inauguración de La Cascada del Parque Genovés; la "casa de tratos", sita en la calle Molino, regentada por Rosa la Barquillera; además de sus correspondientes "letras cobistas" al alcalde de Cádiz (entonces, Eduardo López Aldazabal).
De esta forma era narrada la diversidad temática, por dos cabeceras gaditanas:

 "Las coplas cantadas han sido de varias clases y sobre diferentes temas; casi todas dedicadas a Peral y al Submarino: otras a elogiar a otros establecimientos de esta Ciudad, muchas a protestar de la crisis porque atraviesa la clase obrera, y ha habido también coplas para el tan célebre crimen de Fuencarral de la Corte". La Dinastía, 5 de marzo de 1889.

 "Abundan los coros, todos con traje pertenecientes a su sexo; llevan preciosos tangos y graciosas coplas aunque algunas de dudosa moralidad: se oyen muchas alusivas al submarino Peral". El Clamor de Cádiz, 5 de marzo de 1889.

(2) Como es costumbre en Los fardos, respetamos la redacción original que se corresponde con la documentación manuscrita.

(3) Manuel Grosso Romero. Cádiz, 1859-1915. Hijo del matrimonio puertorrealeño formado por el profesor de instituto, Antonio Grosso Morales y Ramona Romero. Comerciante, periodista, poeta y autor teatral. Padre del doctor e investigador, Ramón Grosso. En el año 1904 representaba a la Compañía Belga de Ferrocarriles Vecinales de Andalucía, la cual estableció un servicio extraordinario con motivo del Carnaval de aquél año. Co-escribió el coro "Marineros de capricho" (1889), que estaba dirigido por el popularísimo José Suárez. Firmaba sus crónicas con el seudónimo de "Cosquillas". Fue presidente de la Junta de Emigración y socio de número de la Sociedad del Folklore Provincial Gaditano, que se fundó en el año 1885 y que contaba como socios honorarios con los eminentes folkloristas, Antonio Machado y Álvarez "Demófilo" y Alejandro Guichot y Sierra. Escribió entre otros muchos periódicos gaditanos para La Dinastía, Diario de Cádiz, El Levante, Cádiz Alegre, Juan Palomo, Fray Camándulas, El Sorbete o la Revista Médica. Como poeta obtuvo numerosos galardones, con composiciones como Oda a la Guerra de la Independencia, Sátira sobre la moral de las costumbres, Romance al Sitio de San Fernando, Oda al trabajo o Santo remedio. Para el teatro produjo obras que obtuvieron resonantes éxitos, como El embajador y Los acróbatas. En la corrida que se celebró en la Plaza de Toros de Cádiz, el 13 de febrero de 1898, fue estrenado un pasodoble dedicado a él, titulado Cosquillas y compuesto por Rafael Rojas. AHMC, caja número 6.176. Padrón de 1880 (L-2.166).

(4) La grafía de corbina para la actual corvina, viene recogida en el primer documento conocido con nombres de peces de una localidad gaditana, concretamente de Sanlúcar de Barrameda, BELTRÁN, Pedro, La Charidad Guzmana, 1612. Asimismo el término pexe rey figura en una lista de nombres vernáculos de El Puerto de Santa María, fechado en 1753. Véanse:
http://www.ictioterm.es/referencia_bibliografica.php?rb=31
http://www.ictioterm.es/referencia_bibliografica.php?rb=2

(5) En el resto de su repertorio de tangos, bastante comprometidos, por cierto, y en el contexto de una crítica hacia la clase política que desoía las necesidades más básicas de los obreros, había otra alusión al submarino:

                                                       (...) Pero un buque han inventado
                                                       para la guerra vencer
                                                       y el gobierno está inventando
                                                       que vivamos sin comer.
                                                                            (Coro de turcos, 1889).

(6) Las letras de "Club de regatas" se caracterizaron también por su fuerte denuncia social, razón por la que sus letras manuscritas fueron especialmente censuradas. Como esta estrofa:
                                                       
                                                        (...) Nuestro acento es verdadero,
                                                        decimos la verdad clara,
                                                        Cádiz pidió los cruceros
                                                        y le cruzaron la cara.
                                                                             (Club de regatas, 1889).

(7) (Sic). Literal: Clonws por Clowns.